Una bestia titánica de escamas de bronce y fuego abrasador. Montura del Viejo Rey Jaehaerys I y terror de los cielos durante la Danza de Dragones.
"Temible en la batalla, anciano y curtido por mil guerras."
Vermithor, conocido temáticamente como La Furia de Bronce (*The Bronze Fury*), fue uno de los dragones más formidables, grandes y ancianos de todo Poniente. Su envergadura y ferocidad solo eran superadas por Vhagar y, en sus últimos años, por el legendario Balerion el Terror Negro.
A diferencia de otros dragones nacidos en Dragonstone, Vermithor creció junto a uno de los monarcas más sabios y respetados de la dinastía Targaryen: el rey Jaehaerys I. Bajo su vínculo, el dragón se convirtió en un símbolo vivo del poder y la estabilidad del reino durante la larga Paz de Jaehaerys.
Bronce Tostado
Con alas de un tono ocre profundo y destellos metálicos bajo el sol.
Colosal
El segundo dragón más grande de su era, capaz de tragarse caballos enteros.
Llamarada Abrasadora
Fuego tan caliente que podía derretir armaduras y piedra con facilidad.
Feroz / Tolerante
Acostumbrado a los ruidos de la guerra, pero implacable ante enemigos.
El Conciliador
Jaehaerys I Targaryen montó a Vermithor durante los años de mayor esplendor de su reinado. Juntos volaron por todo Poniente, uniendo reinos y consolidando la ley y el orden. La conexión entre el Viejo Rey y La Furia de Bronce era legendaria; reflejaba la cúspide del poder Targaryen antes del declive y las divisiones internas.
El momento más brutal y recordado de Vermithor ocurre en el campo de batalla de Tumbleton. Tras la traición de los Semillas de Dragón, el caos se apoderó de los cielos. En una de las melés más sangrientas de la historia de Poniente, Vermithor se vio envuelto en un combate brutal contra otros titanes alados: Seasmoke (Bruma) y Tessarion (La Reina Azul).
A pesar de estar sin jinete tras la muerte de Hugh, Vermithor masacró sin piedad a sus contrincantes en tierra y aire en una lucha desesperada donde las llamas envolvieron la noche, demostrando que incluso sin dirección humana, La Furia de Bronce era una fuerza imparable de destrucción pura antes de sucumbir a sus graves heridas.